Antonio Melendo
Marcos Torres
Miguel Ferrández
Miguel Sorribes
José Luis
Sarrablo
Manuel Domínguez
Alfonso Pérez
Paco Sarrablo
Joaquín Pardinilla
Oscar Tesa
Ignacio Pardinilla
José
Manuel Melendo
Fernando Sanz
Francho Sarrablo
Chuflián
de l'Albeitar
(Julián
de María)
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En enero del año 1992, un grupo de amigos que nos habíamos
reunido alrededor del grupo del Palotiau de Boltaña, con
el que llevábamos tocando ya desde algunos años atrás,
pensamos en la posibilidad de recuperar la ronda, un acto que había
sido parte importante de nuestras fiestas, pero se había
perdido desde hacía ya un tiempo. Aquel día de San
Pablo, fiesta menor de Boltaña, las viejas piedras del casco
antiguo volvieron a vibrar con los familiares pero casi perdidos
sones de la gaita, que desde que en los años sesenta muriera
Chuan Cazcarra, de Bestué, el último de los gaiteros
de Sobrarbe, no había rondado por las calles de nuestro lugar.
Y con ella sonaron la trompa (un oboe popular), los acordeones,
y también - guitarras, guitarricos, laudes y bandurrias-,
los instrumentos de la rondalla. Y hubo jotas, -¡cómo
no!-, pero también, como las ha habido siempre en las rondas
de la montaña, mazurkas, polkas y pasodobles; músicas
de Sobrarbe, del Pirineo entero y de todo Aragón; porrones
y pastas, canciones y baile. ...Hubo, de nuevo, ronda.
Y en agosto, para las fiestas mayores, con la albahaca florecida
y las casas llenas, volvió a haberla. Y la hubo los años
siguientes, y no sólo en Boltaña. A partir del verano
de 1994, correspondiendo a las invitaciones de nuestros amigos y
vecinos, salimos a rondar por los pueblos del Sobrarbe. Fueron ellos
-porque uno a sí mismo no se llama- quienes nos dieron este
nombre que hoy tenemos: La Ronda de Boltaña. Y cuando nos
oímos llamar así, nos pareció que no había
otra manera mejor de llamarnos (... o de que nos llamaran).
Desde entonces hemos realizado algo más de 600 actuaciones.
La mayor parte de ellas han sido rondas, en pequeños pueblos
del Sobrarbe o del resto del Pirineo aragonés, pero a raíz
de grabar nuestro primer disco en 1996, y al llegar a ciudades,
festivales y lugares donde por el número de gente que acudía
a vernos o por las propias circunstancias físicas del marco
de la actuación no era posible rondar, tuvimos que empezar
a tocar también en escenario. Ahora alternamos ambos tipos
de actuación, pues si el escenario nos permite tocar en lugares
y llegar a gente que con una ronda no sería posible, ésta
nos mantiene en contacto con nuestra verdadera manera de entender
y disfrutar la música popular: integrados en las calles de
nuestros lugares, rodeados de albahaca, rosquillas y vino rancio,
y con nuestra gente alrededor, no como meros espectadores sino como
parte activa e imprescindible de la ronda, de la fiesta.
En uno y otro caso -escenario o ronda-, nuestra formación
es la misma, aquella con la que empezamos: Voces, los instrumentos
propios de la rondalla (guitarra, guitarro, laúd y bandurria),
y junto a ellos los instrumentos de nuestra tierra pirenaica (la
gaita de boto -hija de la del último de los viejos gaiteros
de nuestro Sobrarbe, el antes citado Chuan Cazcarra, de Bestué-;
la trompa -un oboe popular; concretamente el que tocaban los famosos
músicos de Caserras, en la Ribagorza-; y representando a
las tierras del Viejo Aragón, el chuflo y el salterio -una
flauta de tres agujeros acompañada por un tambor de cuerdas-).
Completan el grupo el clarinete -¡savia nueva!-, y otro instrumento
que, sin ser popular, tiene ya una larga historia y un importante
papel en las músicas - sobre todo en las de baile- no sólo
del Pirineo, sino de toda Europa: el acordeón. Cromático
y diatónico (o lo que es lo mismo, el moderno y aquél
viejo acordeón de botones ), ambos suenan en la ronda.
Y con todos ellos hace sonar la ronda pasodobles, polkas y mazurcas;
las viejas danzas del Pirineo -el Tin-tan, el Cascabillo, los palotiaus...-
y otras músicas que desde cualquier lugar del mundo han sabido
llegarnos al corazón; piezas tradicionales, o de nueva creación;
canciones, bailes... y alguna jota. Ronda al estilo de la montaña:
ante una puerta se canta, ante otra se baila... y en todas se come,
se bebe y se charra con tantos amigos, parientes y vecinos que hoy
viven lejos y a los que hacía un año que no se veía.
Desde 1994, ante muchas de esas puertas de nuestro pequeño
país empezamos a cantar canciones compuestas por el grupo.
La primera fue la "Mazurka de Bruno Fierro", y luego siguieron
otras como "Habanera triste", "Días de albahaca",
"El país perdido"...Con ellas y con algunas de
las piezas populares que para nosotros eran más queridas
-caso del Palotiau de Boltaña-, o que habíamos recogido
de músicos de la comarca - "Niña bonita",
la "Mazurka del puro" o el "Millollano"- hemos
grabado tres discos: en 1996 "La Ronda de Boltaña";
en 1998 "Banderas de Humo"; en 2001 "País
de anochecida", y tras seis años de silencio, en 2007,
“¡Salud, país!”. Setenta y cinco canciones que desde
la lágrima a la risa, quisieran explicar y defender la tierra,
las gentes, la cultura y la manera de vivir de nuestro Pirineo,
y que hoy constituyen la práctica totalidad del repertorio
que hacemos al subir a un escenario, pero sólo una pequeña
parte,- aunque muy importante para nosotros- de lo que cantamos
por las calles.
En estos momentos , avanzado ya el año 2007, seguimos donde
estábamos, donde queríamos estar, en Boltaña.
...Pero rondando, eso sí, algunas veces bastante más
lejos de donde teníamos previsto, y cobrando, como siempre,
muy cara nuestra música en chiretas, vino, fiesta y amistad.
...Y lo que te rondaré, morena. |