



LA RONDA DE BOLTAÑA LE CANTA AL PIRINEO
El
grupo sobrarbense acaba de sacar al mercado su tercer trabajo,
"País de anochecida".
Las montañas
del Alto Aragón recogen el eco de la música y las letras de las canciones
con las que La Ronda de Boltaña recuerda esta tierra y a sus gentes. No se
trata de
temas exclusivamente reivindicativos, pero sí de una llamada de atención,
bien para
reclamar la grandeza del Pirineo o para ensalzarlo. En cualquier caso, los
componentes
de esta formación alzan su voz y consiguen contagiar su alegría a cuantos
les escuchan,
hasta el punto de que, quien más quien menos, tararea las melodías
que surgen de los
instrumentos tradicionales que enarbolan como bandera de su estilo musical.
Su última
incursión en el mercado llega de la mano de "País de anochecida", de ese
País que para ellos es Boltaña, Sobrarbe y el Alto Aragón. Se trata de un
trabajo en el
que, a través de veintiún temas cantan desde la nostalgia a la esperanza,
del ayer al
mañana y, siempre buscando reflejar el hoy de su tierra y sus gentes, "el
hoy del
Pirineo", como ellos mismos aseguran.
"Pasacarreras
de carnaval", "Ainsa", "La Caracola", "Fiesta", "Ronda de los pollitos",
"Bajo dos tricolores", "Baile", "As debinetas", "Pasa la ronda", "Polka de
la luna
llena", "Recuerdos", "Pedrón", "Acarrazaus", "Primero de noviembre", "Gato",
"Trango dople....¡y china chana!", "Mermelada de moras", "Polkón", "La
revolandera", "Vals en sol", y "Manifiesto de invierno" son los temas que
componen
este CD en el que la Ronda de Boltaña ha contado con la colaboración de Blas
Coscollar,
Enrique Satué, Severino Pallaruelo, Joaquín Pardinilla y Martín Domínguez.
Los arreglos
de todas las canciones han corrido a cargo de los componentes de este
grupo, que nació con la reunión de un grupo de amigos alrededor del Palotiau
de
Boltaña, en 1.992 "con el que llevábamos tocando ya desde algunos años
atrás". Fue
en ese año cuando se plantearon recuperar la ronda, "un acto que había sido
parte
importante de nuestras fiestas, pero que se había perdido". El día de San
Pablo del
92, fiesta menor de la Villa Sobrarbense, "las viejas piedras del casco antiguo
volvieron
a vibrar con los familiares pero casi perdidos sones de la gaita" que no se
había vuelto
a oír desde la década de los 60, tras la muerte de Chuan Cazcarra,
de Bestué, el último
de los gaiteros de Sobrarbe.
Con la gaita,
sonaron también la trompa (oboe popular), los acordeones, guitarras,
guitarricos, laúdes y bandurrias. Todos estos instrumentos acompañaron
las jotas,
mazurkas, polkas y pasodobles; "músicas del Sobrarbe, del Pirineo entero
y de todo
Aragón". Tampoco faltaron los porrones y pastas, las canciones y el baile..."hubo
de
nuevo, ronda", comentan los componentes del grupo.
En agosto
de ese mismo año, las calles de Boltaña se volvieron a llenar de música,
ritmo y colorido. Y así, se repitió en los años posteriores, y no solo en
su pueblo. "A
partir del verano de 1.994, correspondiendo a las invitaciones de nuestros
amigos y
vecinos, salimos a rondar por los pueblos del Sobrarbe". Y fueron ellos, sus
vecinos,
los que les dieron el nombre que hoy llevan con orgullo: La Ronda de Boltaña.
Desde entonces,
han realizado mas de 380 actuaciones. "La mayor parte de ellas han
sido rondas en pequeños pueblos del Sobrarbe o del resto del Pirineo Aragonés";
pero
tras grabar su primer disco en 1.996, y "al llegar a ciudades, festivales
y lugares donde
por el numero de gente que acudía a vernos, o por las propias circunstancias
físicas
del marco de la actuación, no era posible rondar, tuvimos que empezar a tocar
en
escenario".
Ahora, la
Ronda de Boltaña alterna ambos tipos de actuaciones, ya que no renuncia a
tocar a pié de calle y entre la gente, "ya que ésta nos mantiene en contacto
con nuestra
verdadera manera de entender y disfrutar la música popular, integrados en
las calles de
nuestros lugares, rodeados de albahaca, rosquillas y vino rancio, y con nuestra
gente
alrededor, no como meros espectadores sino como parte activa e imprescindible
de la
ronda, de la fiesta".
Sea cual
sea el escenario en el que suene su música, La Ronda de Boltaña sigue siendo
la misma en cuanto a componentes, un grupo de amigos con voces que saben expresar
sus propios sentimientos, aderezándolas con instrumentos propios de una rondalla
y
otros tradicionales, como la gaita de boto, la trompa y el salterio, a los
que hay que
unir el clarinete y el acordeón.
Desde 1.994,
"ante muchas de esas puertas de nuestro pequeño país", interpretan
canciones compuestas por el grupo. Hoy, a principios del siglo XXI, su repertorio
incluye, entre otros, cincuenta y cinco temas "que desde la lagrima a la risa,
quisieran
explicar y defender la tierra, las gentes, la cultura y la manera de vivir
de nuestro
Pirineo, y que hoy constituyen la práctica totalidad del repertorio que hemos
de subir
a un escenario, pero solo una pequeña parte, aunque muy importante para nosotros,
de lo que cantamos por las calles".
En estos
momentos, avanzado el año 2001, La Ronda de Boltaña sigue estando donde
quería, en Boltaña, "pero rondando, eso sí, algunas veces bastante mas lejos
de donde
teniamos previsto, y cobrando, como siempre, muy cara nuestra música en chiretas,
vino, fiesta y amistad".
Susana
Deito