



Tal vez este libro parezca una guía. ...Puede que así te lo
hayan vendido. Y cabe incluso que no te hayas equivocado si lo has comprado
como tal.
Porque si lo que pretendías era encontrar un libro que te cuente lo que un
pastor, un contrabandista, un forestal o un furtivo -un montañés en suma,
el señor de estas montañas-, te contaría de su valle y sus paisajes; de sus
caminos y de cómo caminarlos; de cómo llegar donde querías y de cómo ver ese
lugar con tus ojos -y con la ayuda de los suyos-, has acertado plenamente.
...O casi, porque ese libro que pretendes ni existe ni existirá. Ningún libro,
ninguna guía, puede ofrecerte la magia de ese encuentro inesperado con aquel
paisaje nuevo... pero que ya conocías por haberlo soñado; de aquella "charradeta"
en el puerto con un viejo pastor; de aquel tejado de pizarra entre hayas y
praderas, que cuando regreses -porque vas a regresar-, ya nunca volverás a
ver.
Ningún libro puede darte eso. Pero el que tienes en las manos te hablará de
todo ello -te lo hará soñar- con la voz de estas montañas, con la voz del
montañés.
...Y es que este libro no es una guía. ¡Qué va!. Es simplemente una huella
que seguir en la nieve, o -"cincuenta pasos al norte, treinta más al sudeste..."-,
(y al final de cada capítulo -o durante todo él- , una joya), el mapa del
tesoro.( ...mucho, mucho más que paisajes).
País perdido. Que lo encuentres o no, de ti depende.
La Ronda de Boltaña. Abril de 2002