En la cruz de las tormentas (El último arriero)

 

ENTRADA

Ni a Fuebla, ni a Barranco Fondo.
Ni con pucheros, ni a por sal.
Ya no hay, arriero,
más caminos que andar,
Cortillas, ni Basarán.
¡Fue nuestro mundo… y ya es de otros!

«Cuento contau», paisaje roto.
¿Pa qué venir, si ellos se van?
A cada viaje, más silencios detrás;
con lo subido, bajar;
si pagan: mal, tarde y poco…

¡Mula, so! ¡So, rediós!
que esta chen va a pasar.
(¡Qué dolor! ¡cagüenlaós!
¡Van llorando al marchar!)

Traes, trajinero, malas nuevas.
¡De esta montaña, qué será!…
Si hoy se va uno,
otros dos van detrás.
La casa al fin se caerá…
y sólo vimos goteras.

A Juan Miguel Rodríguez Gómez, guardián de la memoria de los últimos arrieros altoaragoneses.

 

La lluvia tumba las fajetas:
piedras de un derruído altar.
Pasos perdidos, barrancada final:
¡Después de tanto rodar,
saber que nadie te espera!

INSTRUMENTAL

Junto a la cruz de las tormentas,
donde aquél dolmen del pinar,
suenan blasfemia y campanilla a la par;
el tiempo lleva el ronzal
mientras se borran las sendas:

La última recua navalesa
baja, cruzando el cajigar.
Sierras azules se perfilan detrás…
Con cada paso que dan,
su mundo muere y se aleja.

¡Ay adiós! ¡Valle, adiós! ¡Ay, adiós!
(¡A que aún lloro, copón!)
¡Mula, eh, pasa allá!
…a Naval, ¡y a plegar!

 

Letra: Manuel Domínguez
Música: Martín Domínguez

Fuebla, Barranco Fondo: míticos mesones, cercanos a Campodarbe, parada obligada de los arrieros.

Trajinero: el que trajina, transporta mercancías (generalmente con un carro).

Fajetas: bancales, aterrazamientos para cultivar.

Recua: conjunto de animales de carga.

Navalesa: de Naval, una de las poblaciones con mayor tradición arriera.

Plegar: dejar el trabajo, retirarse.