La Ronda de Boltaña. Página hecha por los músicos para vosotros, los rondadores.

Polka de la luna llena

Brujica, ven a bailar 
la polka de la luna llena.
He preparado un aquelarre para ti;
¡a ver si los niños se van pronto a dormir!...

Aflójate el cinturón
y aparca por ahí la escoba.
Voy a buscar al refrigerador
un "filtro de amor" o dos.

Lunas llenas parecen tus ojos,
no te asustes si me oyes aullar.
¡Mira, niña, qué "cuarto creciente"!,
con tus artes pronto menguará.

¡Anda, pues, échame un sortilegio!,
¡que yo a tí "un par" te quisiera echar!...
Aquelarre de dos.... ¡me olvidé de invitar
a tu "jefe", aquel buco infernal!.

Brujica, ven a bailar
la polka de la luna llena.
Hay aquelarres hoy en Tella y el Turbón,
aunque prefiero el de la era "o sarratón".

Me han dicho que está fatal
el del castillo de Boltaña
con tanta "vieja ruina señorial":
fantasmas, y poco más.

¿O por qué no me llevas a Jaca?,
así puedes probar tu escoba con sidecar,
y como dos "espirituados"
pasaremos la noche en la hermosa catedral.

Me gusta "tantismo" el Dance,
con el chuflo, el salterio y demás,
que al ver a Santa Orosia
como loco me pongo a brincar.
Brujica, ven a bailar
la polka de la luna llena.
Si nuestra vida es tuya y mía, de los dos,
¡que callen la beata y el inquisidor!.

¿No volverán a empezar
con otra puñetera hoguera?...
¡Como se atrevan, se van a enterar!.
¡Pichando, la he de apagar!.

...Ni caseras hay como las de antes,
-ésas sí, ¡sí que sí!, dominaban el latín.-
¡Qué exorcismos y jaculatorias!...
¡Tan de noche, y aún, pobre mosen, sin dormir!

De rodillas, y venga buen rato,
en la cama y luego de pie..
¡Ay, señor, qué fervor; no se puede creer,
aún no acaban, y dale otra vez! 

Brujica, ven a bailar
la polka de la luna llena.
La madrugada llegará sin avisar,
¡qué rápido se pasa el tiempo de rondar!...

Brujicas de mi país,
las del Libré de San Cipriano, 
leed a ver si dice cómo hacer
que vuelva lo que se fue.

...Porrón que escape, trago sin beber. 
¡Vivamos, que es una vez!

Letra : Manuel Domínguez
Música : Miguel Sorribes

"Filtros de amor": Bebedizo no identificado (¡como que os vamos a dar la fórmula, si no la conocéis!...!), responsable posiblemente de todo lo que viene después: los aullidos a la luna llena, los "cuartos crecientes" que no tardan en menguar, o los sortilegios que se echarían a pares. ( Aunque, ¡con uno y bueno!...)
Buco: macho cabrío, cabrón. Bajo esa forma solía presidir el diablo los aquelarres.
Tella, el Turbón, el castillo de Boltaña: Algunos de los más famosos lugares donde se reunían las brujas, según la tradición del país.
"Era "o sarratón"": Conocemos alguna con ese nombre en nuestra comarca, pero a la que nos referimos aquí en cariñoso homenaje, tendríais que buscarla en las notas de una canción de Chusé Noguero, un entusiasta músico sobrarbés emigrado a Cataluña, que con la colaboración del Rolde Aragonés de Barcelona editó en 1991 una cinta con siete canciones en el aragonés del Biello Sobrarbe, titulada "Ricordos de Sobrarbe". ("En a era o sarratón/ cuan yera chicorrón/ yo enrestiba as zagaletas...").
Espirituados: Hasta no hace tanto, se creía que lo que hoy identificamos como transtornos o enfermedades mentales, no eran sino el resultado de la actuación de las brujas o de los poderes infernales. A quienes sufrían tales males se les consideraba poseídos, endemoniados, -"espirituados" les llamaban por el Viejo Aragón-, y para intentar liberarlos se les sometía en la fiesta de Santa Orosia a una serie de ritos, -de los que han quedado estremecedores testimonios gráficos y literarios-, que eran posiblemente bienintencionados, pero cuya crueldad hoy nos aterra. Encerrados toda la noche en la catedral de Jaca -¡eso sí debía ser un aquelarre!-, y sacados al día siguiente en procesión, los pobres espirituados, acosados por la multitud -que, al azuzarlos creía estar ayudándoles a expulsar sus demonios -, terminaban por sufrir tremendas crisis y ataques de histeria ante la imagen de la santa. La canción trata el tema en clave de humor... para intentar exorcizar así mejor a los verdaderos demonios y espíritus malignos -aquellos a los que sí debemos temer: los de la incultura y la intolerancia. ¡Que Santa Orosia nos ayude!
Pichando: meando.
Casera: la mujer que atiende al cura y vive con él.
Mosen: el cura.
"Libré de San Cipriano": El Libro que según la tradición usaban todas las brujas y brujones de nuestras montañas, y donde supuestamente aprendían sus artes.

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